Buscar

Dos y pingada (y tajada)

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on telegram
Share on pinterest

El “Dos y pingada (y tajada)”, es un plato típico que se come de almuerzo en Zamora, el Domingo de Resurrección, al terminar la procesión de la Cofradía de la Santísima Resurrección.

La tradición de este plato se remonta a mediados del siglo pasado, cuando era el desayuno de cargadores y cofrades al terminar dicha procesión, con la que concluye la Semana Santa zamorana.

Pueden encontrarse referencias a este plato, en el cancionero popular zamorano:

“Ya resucitó el señor

y repican las campanas.

Prepara el almuerzo, chica,

y fríe dos y pingada”

Este plato de nombre tan peculiar, consiste en dos huevos fritos, de ahí el nombre de dos y pingada, acompañados de una buena magra de jamón de cerdo (tajada de jamón a medio curar), pasada por la sartén, y todo ello acompañado con pan, que puede estar frito.

El consumo de la magra de jamón (carne) representa el fin de la Cuaresma y de los ayunos característicos de esta época.

Hoy día, existen variantes de este plato que incorporan más embutidos, como lomo, chorizo o incluso morcilla.

Se trata de un delicioso plato que sin duda hay que saborearlo recién hecho.

Actualmente, este plato se degusta el Domingo de Resurrección a la hora de la comida, en muchos hogares zamoranos, para continuar la tradición, incluso sé de buena tinta, que la tradición de ha extendido más allá de tierras zamoranas.

Una vez que lo pruebes, seguro que en tu casa se celebrará el Domingo de Resurrección más de una vez al año, aunque podemos afirmar que nunca sabrá tan rico como en una mañana de Resurrección en Zamora, como punto final de la Semana Santa vivida.

¡Esperamos que os guste y que añadáis esta tradición a vuestros domingos, ya sean de resurrección…, o no!

Te dejamos la receta por si te animas a probarlo:

Ingredientes: 

  • 2 huevos
  • Aceite
  • 1 magra de cerdo (la  magra  es  el jamón a  media curar, o aún más fresco. La loncha debe ser aproximadamente de ½ cm., o al gusto). 
    Pan

Preparación: 

  • Ponemos al fuego una sartén con aceite y freímos los huevos. Te recomendamos no ponerles sal, porque la magra suele estar, casi siempre, algo salada.
  • En el mismo aceite pasamos la magra, vuelta y vuelta.
  • Acompañamos con unas rebanadas de pan. También podemos freír el pan en aceite limpio.

Nosotros hemos querido seguir esta tradición y hemos viajado a Zamora para hacernos con los ingredientes necesarios, ya que “la magra” es algo que no se encuentra en todas las ciudades fácilmente.

Después de recorrer los puestos del mercado de Abastos, nos hemos encontramos con la desagradable sorpresa de que la magra estaba agotada. 

Paseando por las calles de la ciudad, descubrimos algo que nos resultó muy curioso y nos hizo cumplir nuestro objetivo: ¡conseguir una buena magra para nuestro Dos y Pingada! 

Aquí os mostramos el envase donde vienen los huevos y la magra, que además, simula un paso de Semana Santa.  En la parte inferior, cuenta con un recortable, que puede ser la Virgen o el Cristo, para colocarlo encima de este singular paso . Nosotros nos llevamos el Cristo. 

Felices por conseguir nuestro objetivo, mañana domingo seguiremos la tradición zamorana y podremos degustar este singular manjar. ¡Solo nos falta el pan! 

Si quieres, puedes compartir con nosotros la foto de tu  particular “Dos y pingada”.

¡Estaremos encantados de saber vuestras opiniones!

¡Qué aproveche! ¡Y feliz domingo!

5 1 voto
Article Rating
Suscribirse
Notify of
guest
1 Comment
Antiguos
Nuevos Más votados
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios
Jesus Sierra Rodriguez

Estupenda receta, la he probado y este ha sido el resultado.
Viva el Domingo de Resurrección Zamorano!! Repetiré seguro.

Last edited 1 mes hace by Pedro Barbero